Los dibujos y los garabatos

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Todos los padres suelen sacar sus propias conclusiones acerca de los dibujos que los niños hacen cada día. Pensando en su psicología y en poder descifrar qué querrán decir con determinada imagen, los padre no paran de pensar en lo que sus hijos quieren expresar. Lo cierto es que los dibujos o “garabatos” que los niños hagan, en caso de desearlo, deben ser analizados por un entendido.

La escritura, mediante trazos, rayas, garabatos, o lo que sea que expresen en una hoja, es siempre un excelente medio de expresión en el que los niños comenzarán a trabajar. Es positivo que los padres le faciliten hojas y lápices, materiales con los que poder jugar y desarrollar su lado didáctico que más adelante se convertirá en una herramienta de escritura y dibujo.

Los primeros garabatos que los niños dibujan se pueden dividir en tres etapas, éstas son: garabatos desordenados, garabatos controlados y garabatos con nombre. Primeramente los más pequeños del hogar tendrán la necesidad de dibujar, sin ningún tipo de razón, rayas y más rayas en cualquier dirección, con diferente intensidad, pueden ser muy diferentes entre sí y por lo general son dibujos que hacen ellos solos, sin que nadie se los pida.

Más adelante comenzarán a dibujar algo más ordenado, teniendo sus dibujos mucha más relación con la percepción visual. En esta etapa lo niños son capaces de copiar círculos y otra figuras exceptuando los dibujos cuadrados. Luego ya contarán con un  mayor dominio motor y dibujarán cosas con un claro significado, así cómo imágenes copiadas de la realidad.