Amigos imaginarios

Niños con amigos imaginarios

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Niños con amigos imaginarios ¿es normal?

Cuando era pequeña, tenía una amiga imaginaria llamada Verónica. Quizás, tú también te inventaste un personaje para pasar el tiempo, y tal vez tu esposo eligió un héroe imaginario para jugar a las batallas con un palo que simulaba ser una espada.

Este comportamiento es muy normal y común en los niños entre 2 y 3 años, los ayudan a desarrollar su imaginación, crecer y prepararse para enfrentar el mundo. Algunos se inventan héroes, otros animales, hadas, soldaditos… lo que sea, no hay por qué preocuparse, con tal que tu hijo no se aislé del mundo real o que los amigos imaginarios causen el acoso escolar.

La preocupación de los padres

Amigos imaginariosSon muchos los adultos que al ver que su hijo tiene uno más amigos imaginarios se asusta y asegura que tiene algún problema mental; pero no hay que formar conclusiones apresuradas. Así como los amigos imaginarios vienen, también desaparecen entre los 7 u 8 años, cuando los niños tienen muy desarrolladas las funciones del lenguaje, la lógica, inteligencia y memoria.

Los padres no deben prohibir tener amigos imaginarios, pero sí controlar el tiempo que su hijo se distrae con el personaje inventado, para que también lo haga con otros niños. Te aconsejamos vigilar discretamente las conversaciones con el amigo imaginario, para descubrir si el personaje es bueno o malo, captar las necesidades del pequeño y conocerlo mejor.

Si notas que tu hijo tiene un comportamiento agresivo, disminuye el rendimiento escolar o se ha vuelto retraído; consulta a un especialista.

Beneficios de los amigos imaginarios

Los niños liberan sentimientos positivos y negativos. Los amigos imaginarios brindan confianza en sí mismos. Si el personaje vence el mal, el niño también podrá. Además, elevan el autoestima; los niños se sienten más fuertes y capaces. Los pequeños del hogar controlarán mejor sus emociones y desarrollarán habilidades sociales.

Los amigos imaginarios ayudan a enfrentar nuevos conflictos, como abandonar el pañal, ir a la guardería, mudarse, entre otros.