Consejos para ser firmes a la hora de poner límites a nuestros hijos

147

Una de las temáticas mas preocupantes para los padres de hoy en día es el tema de poner limites a sus hijos, sobretodo desde los adolescentes.

Comúnmente juega en contra el sentimiento de culpa de los padres al poner limites, o el hecho que no están preparados para establecer limites o que no  saben expresarse adecuadamente al hacerlo. Esto no quita la importancia que tiene para la educación de nuestros hijos el poner límites cuando es necesario; para ello, hoy les presentamos unos útiles consejos para sentirse seguro y firme en los límites con sus hijos.

En primer lugar es bueno ser objetivo y preciso a la hora de establecerle un limite al niño, por ejemplo cuando decimos “pórtate bien” quizás el niño o adolescente, pero especialmente el niño, no sabe que “pórtate bien”, implica deja de hacer eso, o evita hacer tal cosa, por ello si nos referimos mas específicamente a lo que queremos indicarle ahora puede resultarnos mas fácil, “habla en voz baja que hay gente durmiendo, no corras”.

Ofrecer opciones dentro de una gama limitada sobre como queremos que se cumplan nuestras ordenes, puede ser útil ya que hace sentir al hijo poder y control, y reduce las resistencias, por ejemplo: “vamos a vestirte, ¿quieres elegir tu la ropa o la elijo yo?”.

Ser firme en aplicar el límite también es otro aspecto muy importante. El niño debe saber que no tiene opción de no obedecer, sino que debe obedecer las ordenes, para ello no es necesario gritar, ni tampoco es recomendable pero si tener una voz y una mirada segura y seria.

Los niños son más receptivos con las ordenes de “hacer” que con las de “no hacer”, por lo cual es bueno siempre encontrar la cara positiva del hecho y marcarlo por ese lado.

El explicar el porqué se establece ese limite es muy importante, ya que entender las razones y comprender los peligros motiva al niño a obedecer y lo hace consciente, ayuda a que construya sus propios valores de comportamientos.

Debemos hacerle entender a nuestros hijos también, el hecho de que la desaprobación es hacia la conducta y no hacia ellos mismos, no los rechazamos a ellos sino a sus comportamientos, esto es importante para cuidar el autoestima de los niños.

Por ultimo es bueno destacar que controlar las emociones al regañar, no solo favorece a que el niño obedezca, sino que evita también que sufra un daño emocional. Muchas veces llegamos a casa con un alto grado de stress y nos cuesta separar eso a la hora de vincularnos con los niños, y podemos ser exagerados en la forma en que nos expresamos o ser hasta agresivos con ellos.