Los padrinos de nuestros hijos

Dicen que la familia no se elige, y que los amigos sí. Esta frase ha dado lugar a conclusiones y debates que cierran en que la vida nos da a todos la oportunidad de conformar una familia y de rodearnos de los amigos que más nos hagan felices. Dentro de nuestros grupos con los cuales convivimos, hay unas personas que siempre nos acopañarán, y que pasarán a ser parte de nuestra familia y que además, tenemos la posibilidad de elegirlas.
Estas personas son nada más y nada menos que nuestros padrinos. Ellos son en ciertomodo, quienes nos acompañan, quienes debido a la confianza que inspiran en nuestros padres, han sido elegidos para que sean algo así como nuestros “segundos padres”. Todo padre que lo desee, tiene en sí la responsabilidad de dar a su hijo un padrino o una madrina, una elección a veces fácil, otras veces no tanto.
