El “día de”

Los días que el calendario marca como el día del padre, día de la madre, día del abuelo, del niño, en fín, de todos los integranes de la familia, suelen ser bien recibidos por la mayoría de los integrantes de la familia, pero por sobre todo de los más pequeños, quienes ansían que llegue ese momento para compartir con el festejado, todo el día, haciéndole regalos y celebrando como si fuerse también su propio día.
Es en estos días en los que hay que tener absoluta moderación con respecto a lo que significa este festejo, ya que muchas veces suele verse incentivado por un consumismo exacervado, algo que no es nada positivo ya que se pierde el sentido último del festejo, acompañar a la persona que se festeja y sentirse cómoda con ella, recordándolo cuánto la queremos.
Los niños suelen sentir que los festejos sin regalos no son fesejos, por lo que hay que dejar esto bien claro ya que muchas eces puede no haber un regalo de por medio, y que ellos s epongan tristes. Hay que recurrir al otro significado, al “presente” como regalo, una atención que “materializa” ese día y que puede tomarse como un recuerdo lindo, pero en caso de que ese presente no esté, nada cambiará.
Los niños comprenderán en caso de acostumbrarse a tener obsequios de diferentes ertilos. Un buen regalo puede ser una acción, un abrazo, un beso, un paseo juntos, un día en familia, salir de lo cotidiano para regalarles ese día especial, que lo recordarán como un buen día y que al año siguiente, lo esperarán con as ansias.
