Lactancia, experiencia de vida

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¿Podría imaginar la lactancia como un ocio?

En los talleres de lactancia la idea principal es disfrutar de algo tan natural y maravilloso como la lactancia materna. Si entendemos el ocio como el tiempo que dedicamos a disfrutar, entonces, según la Asociación Amamanta, la lactancia lo es, porque precisamente lo que se busca en los talleres de lactancia es disfrutar con esta experiencia y empezar a entenderla como una forma más de gozar de tu bebé.

Lactancia Materna

Así, el taller de lactancia nace de la participación de todas aquellas madres que lactan a sus hijos y desean dedicar a esta actividad el tiempo y las ganas necesarias. Además, estos grupos constituyen apoyos esenciales entre las madres, ya que éstas pueden resolver allí muchos de los problemas y dudas que surgen con su bebé en el día a día.

¿Por qué elegir la lactancia materna?

Existen numerosas razones, pero la principal es simplemente porque es mejor para tu bebé. Y si es mejor, ¿por qué no elegirlo? La leche de la madre es un alimento único, ecológico, que no necesita producirse y que permite transmitir defensas de la madre al niño. Estas defensas son esenciales para el bebé, ya que previenen numerosas enfermedades como otitis, constipados, síndrome de muerte súbita, bronquiolitis, meningitis, neumonías, infecciones de orina,.

En general, esta sustancia natural concede al pequeño mayor protección inmunológica, disminuye los procesos alérgicos al potenciar la tolerancia del bebé a los alérgenos más habituales, y es mejor digerida y admitida por el lactante. Para darse cuenta de todos estos beneficios, ¡sólo hay que mirar la cara de felicidad que ponen los bebes cuando están mamando!

Recomendaciones de la OMS

La Organización Mundial de la Salud considera imprescindible amamantar al bebé con leche materna como mínimo seis meses. A partir del sexto mes, se podrá ir introduciendo poco a poco alimentación complementaria, mientras la leche materna continúe siendo la fuente principal de alimentación. Según la OMS debería mantenerse la lactancia al menos los dos primeros años y, a partir de ese momento, la madre y el pequeño decidirán conjuntamente cuando ha llegado el final de este vínculo alimenticio.

En general, el entorno de la madre debe garantizar la posibilidad de que se dé este vínculo materno-filial y los talleres de lactancia responden a un avance fundamental en esta dirección. Las madres deben poder amamantar a sus bebés y además, ahora, disfrutar de ello y no verlo ni como obligación, ni como limitación, sólo como algo que también nos hace sonreír.